Entrevista a Carlos Lancioni, líder de la Agrupación Tradicional

por Héctor Alvarez Castillo para Ahora River

Cerca de un año y medio atrás, Daniel Passarella asumió como nuevo Presidente del Club Atlético River Plate, junto al resto de las nuevas autoridades. Este tiempo transcurrido hace que nos parezca que estamos ante el momento propicio para intentar un balance parcial de la gestión. En consecuencia, invitamos al dirigente Carlos Lancioni, líder de la Agrupación Tradicional –experimentado y comprometido participante de la política del CARP–, para que nos brinde sus juicios y opiniones sobre variados temas de relevancia para el socio, y para el hincha y el simpatizante de River Plate.


Ahora River: ¿Existe en River Plate un verdadero equipo de trabajo, un comité de gestión, como lo definió en su momento el Presidente, o las decisiones las toma Daniel Passarella, de forma inconsulta?

Carlos Lancioni: Lamentablemente en el Club no hay un equipo de trabajo o un comité de gestión, pero no es una originalidad del gobierno que encabeza Passarella. En las últimas décadas se vino operando una degradación institucional como consecuencia de la ignorancia y desprecio hacia al órgano de administración estatutario que es la Comisión Directiva.
Se hace creer que la autoridad en River no pasa por un órgano colegiado sino por un ejecutivo unipersonal. A partir de allí Passarella, por desconocimiento o por conveniencia, actúa como un autócrata con prescindencia de sus “pares” (es patético que se los siga llamando pares) de la Comisión Directiva, que son convocados a las reuniones para actuar como “escribanos ratificadores”.

AH: Según sus palabras, los directivos tendrían un rol subordinado, no actuarían con independencia. ¿Por qué es así?

CL: Porque las listas se forman sobre el día del cierre de listas, entre gallos y medianoches, conforme las concesiones que se hacen en las últimas horas a los punteros y/o financistas que arriman votos o dinero. Así se configura un verdadero aquelarre en lugar de un equipo de gobierno por cuatro años. Patéticamente muchos de los miembros de la comisión directiva actual no se conocían entre ellos ni al día de la elección. Es transcurridos más de 15 días de la elección he visto que seguían sin conocerse varios de los otros 24 miembros de la comisión directiva. Es como si en un equipo de fútbol los jugadores fueran presentados y se conocieran en el campo de juego antes de la pitada inicial.

AH: ¿En la Comisión Directiva y en la Asamblea de Socios, los integrantes no-oficialistas pueden realmente plantear una mirada propia y disidente, si así lo consideran, o terminan en la práctica siendo meros “invitados a la boda”?

CL: Por supuesto que pueden hacerlo, claro está que hay que tener la capacidad y la entereza para hacerlo y aguantarse las agresiones y burlas de la mayoría automática. Durante la primera gestión de Aguilar eran poquísimos los que se atrevían a oponerse a los dictados de él y de Israel, y paradójicamente lo que no pusieron los representantes varones lo expuso una mujer.

AH: ¿Tiene ingerencia en la gestión de Daniel Passarella el otrora vice-presidente segundo de Aguilar, el señor Mingo Diaz? En ciertos lugares se comenta que Diaz es el encargado de algunas cuestiones de esta gestión, que hacen que la misma no se diferencie, como se pone en palabras, a las anteriores.

CL: Diaz fue Presidente de la Comisión Electoral y estaba alineado con Passarella, quien le había prometido la vicepresidencia primera. Sobre el filo de la presentación de listas Passarella y su alter ego Oscar Vazquez le “sugirieron” (sic) que se bajará para no aparecer como otra lista continuadora del aguilarismo. Este Díaz es obvio que alguna influencia tiene actualmente.

AH: ¿Quién es Oscar Vazquez?

CL: Fue el asesor de campaña de Passarella y quien lo impulso ya en el 2005 a la candidatura a Presidente, actúa como el nuevo monje gris, pero no tiene ningún cargo en la Comisión Directiva ya que su condición de socio es reciente por lo que solo pudo poner a su hijo Maxi, que a su vez es su colaborador en la Agencia de Marketing.

AH: La llegada de Daniel Passarella a la Presidencia del Club fue, por lo menos, poco clara. En el mismo día de la votación, antes de que ésta concluyera, se rumoreó que Caselli terminó volcando la votación, gracias a propios adherentes. Luego surgió lo de un posible acto de corrupción en el recuento final, y una brecha de apenas seis votos a favor hizo que Passarella se impusiera sobre D’Onofrio.

CL: No creo en los rumores sobre la canalización de votos. Si observé como la designación de una comisión electoral antiestatutario –ya que fue eliminada la integrante propuesta por la segunda minoría–, se volvió en contra de los donofristas y casellistas, quienes el último día fueron conducidos por Mingo Diaz y por Daniel Bravo, apoderado de la lista de Passarella. La corrupción no estuvo en el recuento de votos final, al que asistí, y donde el apoderado de Passarella se hizo un picnic con los apoderados donofristas, sino en haber facilitado groseras irregularidades como permitir la boca de urna mientras los socios votaban o haber manejado los padrones a su arbitrio sin entregárselos a la verdadera oposición.

AH: ¿Está en contra de la boca de urna?

CL: Estoy en contra de cualquier acto de manipulación sobre los electores. Como es obvio en cualquier elección esta prohibido que los medios difundan los resultados que van obteniendo de la boca de urna. Esto es así en Argentina y en cualquier lugar del mundo, pero en River la Comisión Electoral concedió a los medios que fuesen difundiendo los resultados desde media mañana y que las encuestas la celebrasen dentro del Club. 
Como los candidatos Passarella y D’onofrio estaban, principalmente, apoyados por grupos mediáticos, está de más decir que éstos fueron difundiendo previamente encuestas que influían sobre los votantes y que el día de la elección iban difundiendo seudo resultados que también influyeron sobre los votantes. Lo circense era que muchos socios me dijeron que habían sido encuestados al menos diez veces y además que en el mismo día de la elección se permitió que muchísimos socios pudieran votar poniendo al día su carnet con dinero propio o financiado por algunas listas.

AH: ¿Ustedes habían tomado alguna medida para evitar los hechos que denuncian?

CL: Por supuesto que como apoderado de lista me opuse a todas esas bajezas pero no teníamos ninguna representación en la Comisión Electoral como consecuencia de la exclusión que armaron los passarellistas, donofristas y casellistas. También a nuestra instancia la organización “Salvemos al Fútbol” se ofreció a controlar gratuitamente la transparencia de todo el proceso electoral, pero la Comisión Electoral rechazó el ofrecimiento.

AH: En su asunción como Presidente, Passarella fue de alguna manera acompañado por Caselli y en los primeros meses de su mandato exhibían un mutuo entendimiento.
Ahora nada de esto es así, Caselli critica abiertamente a Daniel Passarella y éste ha llegado a declarar que “Caselli miente”. ¿Cómo entiende, en tan corto tiempo, este quiebre en la relación?


CL: Si me consta que Caselli asistió a la asunción de Passarella ya que yo estaba presente como apoderado de mi lista ante la Junta Electoral. Desconozco si Passarella y Caselli se entendieron. En definitiva, cada uno debe hacerse cargo de sus propias conductas. Los electores son quienes deberían analizar las conductas previas antes de votar.

AH: En estos días se dieron escraches o aprietes por parte de una facción importante de la llamada “barra brava” del Club, y allí se habló de la existencia de una “barra brava oficialista”. Daniel Passarella salió a declarar que en verdad esto está motivado por una cuestión política y sin dar nombres hizo alusiones fuertes que “deschaban” de algún modo a quien se está refiriendo. ¿Qué nos puede decir sobre este panorama, que no es nuevo en River Plate?

CL: Claro que no es nuevo. La batalla de “los quinchos” no fue un arreglo de cuentas entre los jefes de las barras. Como alguno lo reconoció ellos eran solamente el brazo armado de los dirigentes. Cuando a fines del año 2006 ya era evidente que Aguilar no iría por la reelección –recordemos que el DT era Passarella, que como empleado del Club todavía no podía presentarse–, los brazos armados se empezaron a alinear con los políticos que aspiraban a reemplazar al “capo” que inexorablemente partiría, y empezó la lucha entre los fratelli. Lamentablemente la justicia prefiere seguir con candor la historia oficial, o sea que se trato de un conflicto dentro de la barra pero ello no es así. Como dice la Presidenta de “Salvemos al Fútbol”, el entramado de la dirigencia futbolística y política es total a lo que se suma la policía, y yo agrego que también se suma el candor y ceguera judicial.

AH: River Plate luego de muchos años tiene un balance que da la impresión, a los que no manejamos los números, más real, no artificial, con respecto a los que presentaba la gestión de Aguilar. ¿Usted como analiza esto?

CL: Todos los balances de la gestión Aguilar fueron maquillados tal como lo expreso La Tradicional permanentemente durante las dos periodos. La mentira quedó evidenciada, pero el daño ya fue producido gracias a todos los que defendieron y aprobaron los balances “truchos”. Ahora bien, no soy candoroso, y por lo tanto no puedo creerle que el balance presentado por la mesa directiva que encabeza Passarella se ajuste a la verdad cuando el vicepresidente primero, el secretario y el tesorero fueron quienes defendían y apoyaban esos balances. Como puedo creerles a todos cuando pocos días antes de la elección, precisamente el día 30 de noviembre, todas las corrientes oficialistas decidieron pasar a cuarto intermedio la Asamblea que consideraba el balance del año 2009, y en esa fecha, ya elegidas las nuevas autoridades todos, y todos son todos, aprobaron el balance “trucho” a pesar de lo que decía Passarella en los medios.

AH: Con la asunción de Passarella se despidió a un número importante de empleados, pero luego aparecieron otros cubriendo esos lugares. ¿Son devoluciones políticas? ¿Los sueldos son acordes a las funciones que desempeñan o están inflados con respecto al mercado laboral?

CL: Me consta que hubo muchos despidos y que por lo tanto hay muchos juicios. También que ha habido muchos nombramientos y algunos de ellos de familiares de directivos o periodistas. Es una pésima costumbre que River sea una salida laboral.

AH: En este nuevo equipo de primera división hay una importante camada de “chiquilines” que seducen con su juego. Se sabe que lo que se siembra en las inferiores, es común que lo coseche la gestión entrante. ¿Con respecto a esto, cómo ve la salida del técnico Gabriel Rodríguez de la dirección técnica de las inferiores de fútbol? ¿En el futuro volveremos a las “vacas flacas”, con las que nos regaló Aguilar, como consecuencia de la anterior separación del cargo de Gabriel Rodríguez y su equipo de trabajo?

CL: Es lamentable que una de las pocas cosas positivas, quizás la única, de la gestión anterior haya sido desmantelada por el enfrentamiento personal con Gabriel Rodríguez, que ya en su anterior paso por la institución nos dejó jugadores de la talla de Saviola.

AH: ¿Considera a J.J. López como un técnico realmente interino, de apuro, o tiene real proyección, según se están dando las cosas en este campeonato, para el equipo de primera división en la temporada venidera?

CL: Jota Jota es un buen técnico acostumbrado a dirigir equipos preocupados por la tabla de los descensos. El estilo que impone ahora es diametralmente opuesto al de su antecesor Cappa, quien fue el primer DT contratado por Passarella, hace 10 meses, y que duro en el cargo un poco más de 4 meses. ¿Por qué un Presidente que indudablemente sabe de fútbol elije dos sistemas tan antagónicos? Uno tiene por modelo a Guardiola y el otro tiene por modelo a Mourihno. La contradicción no es de los técnicos sino de quien los designo.

AH: Es interesante en los papeles el cargo creado y otorgado a Cachito Vigil. ¿Cómo analiza usted esta función y el desempeño de Vigil hasta el momento?

CL: Es una función desconocida en una institución como River, que tiene su origen y desarrollo en el fútbol, por lo cual mal estaría opinar en este momento cuando los problemas acuciantes de River son ganar el campeonato económico y recuperarse futbolísticamente.

AH: ¿Se vendió barato a Buonanotte o se pretendía demasiado por Fúnes Mori? ¿Cómo explica usted que un jugador que fue goleador de un equipo campeón se vaya por mucho menos dinero del que no se aceptó por Rogelio Fúnes Mori, alguien que aún no demostró suficientemente?

CL: Lo de Dieguito es consecuencia del grave suceso de fines de diciembre del 2009. Costo mucho su recuperación física. Pero mucho más su recuperación anímica. Lo que no me explico es por que se lo reemplazo contra Godoy Cruz cuando estaba jugando el mejor partido desde su regreso, convirtiéndose en el jugador más desequilibrante.

AH: Hay una idea bastante divulgada de que Daniel Passarella no es, realmente, hombre del club, sino sólo del fútbol. Y eso trae aparejado que su mirada deje de lado, justamente, lo que distingue al CARP por encima de otras instituciones vinculadas tan fuertemente a este deporte. ¿Usted considera que esto es así?

CL: Passarella es un profesional del fútbol, que obviamente conoce del mismo, ya que ha sido siempre su medio de vida y quizás por eso recogió el tercio de los votos de la elección. También es obvio que por la misma razón desconoce todo lo ajeno al fútbol ya que no está formado profesionalmente para eso.

AH: ¿Cómo ve usted en líneas generales al Club, desde sus instalaciones a su actividad, en este período que estamos analizando? ¿Qué está mejor, qué esta peor? La cuota ha aumentado considerablemente desde que asumió Daniel Passarella, del mismo modo aranceles como los de pileta. Comer en el buffet del Club es más caro que en algunos restaurantes de Avenida Libertador. ¿Cómo se maneja sobre todo esto, según su grado de responsabilidad, no sólo el Presidente sino también la actual Comisión Directiva, en su totalidad?

CL: No me gusta como se está conduciendo Passarella en ese aspecto y me parece que está siendo pésimamente aconsejado. Ahora la responsabilidad no recae exclusivamente sobre él sino sobre toda la Comisión Directiva, que despotrica en los pasillos pero que a la postre termina ratificando todas las medidas que proponen los asesores del Presidente. 

AH: ¿La vida política –tan agitada en el año 2009–, está apagada actualmente, en espera del año 2013, o las distintas agrupaciones y corrientes políticas mantienen reuniones, trabajan en proyectos, buscan conectarse con lo que es el poder dentro del Club, sin dejar de mantener sus lazos con el asociado?

CL: Voy hablar por la Agrupación que presido, es decir La Tradicional, que en el 2011 cumple 75 años. Por supuesto que se encuentra trabajando política e institucionalmente, conforme su estilo y la conducta que fijaron sus fundadores. No somos complacientes, ni opositores acérrimos, creemos que la verdad hay que decirla, en los mejores términos posibles, pero que hay que decirla. Lo que hagan los demás no nos incumbe.

AH: Actualmente, usted ¿qué podría aportarle a la gestión de Daniel Passarella, desde sus conocimientos y experiencias, y qué entiende que Daniel Passarella estaría dispuesto a aceptar de su parte?

CL: En los primeros meses de la gestión acudimos a los encuentros que fuimos invitados. Como Presidente de La Tradicional le hicimos saber las propuestas de la Agrupación y las preocupaciones por el balance, que había sido aprobado entre la elección de autoridades y la asunción, así como la necesidad de impugnarlo dentro del plazo de 3 meses que vencía el día 7 de marzo. Passarella escucho todo y lo tomó a su cargo, pero…
En lo personal por supuesto que le expresamos nuestras soluciones según nuestra especialidad: el Derecho Económico y, particularmente, lo que nos enseñó nuestra experiencia en las crisis de las entidades. Obviamente eligió otro camino. Así como en el deporte nunca hay que darse por vencido, en la vida institucional y económica tampoco hay que caer en la frustración ya que siempre hay un camino, solo que hay que conocerlo, encontrarlo y seguirlo.